El documento destacado del mes de diciembre del Archivo Municipal “Clara Campoamor” se refiere al pleno celebrado en 1918 con motivo de la epidemia de gripe en Crevillent

Crevillent ( 10/12/2018).- El documento destacado del mes de diciembre del Archivo Municipal “Clara Campoamor” se refiere al pleno celebrado en 1918 con motivo de la epidemia de gripe en Crevillent. Este documento, perteneciente al Fondo Municipal, refleja las graves circunstancias que vivió nuestra localidad  con la epidemia de gripe y la rápida respuesta del Consistorio para ayudar a los más débiles, gracias a la voluntad de las familias con mayores recursos. Los efectos de la gripe, no obstante, fueron mucho mayores que en Elche y Santa Pola, a pesar de las medidas tomadas. Hasta la década de 1921-1930 no se alcanzó un saldo vegetativo positivo en Crevillent, al aumentar la natalidad.

Loreto Mallol, Concejal de Cultura, recuerda la importancia de conservar en un lugar adecuado este tipo de documentos ,  como es Archivo Municipal  porque perite conocer la historia de nuestra localidad.

Gracias a este documento se tiene constancia de que en el mes de octubre de 1918 en Crevillent se produjeron 139 defunciones causadas por la  gripe del total de 178 fenecidos en esa mensualidad. Crevillent contaba en ese momento con 10.720 habitantes, en su mayor parte dedicados a la industria de las esteras, había recibido emigrantes jóvenes que venían a trabajar en empresas de ese tipo como por ejemplo la Fàbrica Gran de Augusto Mas o Hilaturas Mas Candela, por citar algunos ejemplos. En esta época ya comenzaron a trabajar con telares mecánicos las industrias textiles.

El Ayuntamiento había sido informado por los médicos locales de que la gripe estaba produciendo graves estragos  en la localidad y por ello se reunió con carácter extraordinario el 13 de octubre de 1918, para tratar este  asunto sanitario en  exclusiva y aprobar una serie de actuaciones.

En primer lugar se solicitó al Gobierno Civil y al Ministro de la Gobernación medicamentos y una estufa desinfectante.

También se acordó realizar una suscripción de donativos destinados a sufragar los medicamentos de los enfermos pobres, siendo el Ayuntamiento quien realizó la primera donación de 500 pesetas, seguida de la del propio Alcalde D Juan Pedro Candela Mora de 200 euros, a la que se sumaron todos los presentes en la sesión plenaria.

Igualmente se acordó crear una comisión, compuesta por el Señor Alcalde y los señores D. Augusto Mas Quesada, D. Ignacio Soriano Limorte y D. Cayetano y D. Cayetano Polo Penalva, es decir, los empresarios de mayor peso de la localidad que se encargarían de recurrir a las familias más pudientes  para recoger donativos.

Por último, se acordó imprimir 6.000 vales de una peseta para ser repartidos entre los médicos que asistían a familias pobres y su distribución entre las familias más necesitadas.

Se produjo una mortandad del 33 por mil y según los datos aportados por Vicente Gozálvez, la gripe de 1918 fue el último déficit de saldo vegetativo de Crevillent, ya que las defunciones superaron en 134 a los nacimientos.

La población adulta fue la más afectada por las defunciones y más las mujeres que los hombres en un porcentaje de 60% y 40% respectivamente, siendo las edades entre 21 y 40 años.

Como curiosidad indicar que el salario del sepulturero era de 62,50 pesetas y el del maestro sangrador, que era quien complementaba los servicios del médico, de 15 pesetas, y que  se incrementaron a 76,04 y 20,83 pesetas respectivamente, un año después de la gran epidemia.

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